En cuanto a la astronomía, de la cultura egipcia no nos ha llegado la ingente cantidad de datos que nos han proporcionado las culturas mesopotámicas. (...) Por el contrario, sí disponemos de gran cantidad de relatos que relacionan los rituales religiosos y políticos, muchas veces fundidos en uno solo, con cultos a los diferentes astros, el Sol, la Luna y las estrellas. Tales descripciones nos aportan información acerca de sus conocimientos, pero imbricados en entramados míticos acerca del comportamiento de esos dioses-astros. Dichos mitos no solamente involucraban a los astros mayores; también distinguían a los planetas de las estrellas y les atribuían interpretaciones divinas y jerarquías. (...) De las estrellas, Sirio (Sirius, en inglés) era la reina, la más brillante, y los sacerdotes observaban su salida helíaca para determinar el ritmo de las crecidas del río Nilo. Aunque no fueron los egipcios los únicos en considerar a Sirio la estrella de referencia, otras muchas culturas mediterráneas occidentales la consideraron reina de la noche estelar.
(...) Ahora bien, resultado de las observaciones de los astros y estrellas, los egipcios desarrollaron calendarios a lo largo de los casi tres mil años de su historia. No obtuvieron una extrema exactitud en sus mediciones, pero las realizaron durante mucho tiempo. Ya hemos dicho que su estrella de referencia fue Sirio (Sotis para los griegos y Sopt o Sepebet para los egipcios, que quiere decir, la mejor o la más excelente). A partir de ella elaboraron un sistema de calendarios estelares en los que no distribuían el cielo de una forma equivalente a los signos zodiacales babilonios, sino que se fijaron en una sucesión de constelaciones estelares que se situaban en la zona ecuatorial y que cambiaban cada diez días. Se llamaban las estrellas decanales, de las que existían treinta y seis grupos que daban cuenta del año completo. Así, sus semanas tenían diez días. (...) De esta forma los egipcios pronto contaron con calendarios estelares constituidos por doce meses de treinta días cada uno. Los doce meses estaban agrupados en grupos de cuatro meses cada uno, que conformaban las estaciones en clara referencia a los ciclos agrícolas. Así, el primer grupo de cuatro meses hacía referencia a la crecida del Nilo, el segundo a la siembra, el tercero a la recogida.
Documentado por Black Moon

