
Esta gran labor social pretende que escobas y jugadores de Quidditch ocupen unas y otros el lugar que les corresponde. Que nunca más una escoba inocente sufra las consecuencias de un buscador que no tiene otra cosa que ponerse entre las piernas.
Chicas y chicos, escoged a vuestro jugador de Quidditch y montadle. No dejéis que se pierda una sola escoba más. Recuérdalo, ¡la que estás salvando podría ser la última!