Rendición

por Resonant

Traduccido por Ami

Oh, pero Sirius estaba adorable así: el labio inferior rojo por donde se lo había mordido, su pelo brillante desarreglado, sus ojos normalmente claros se habían oscurecido. ¡Tenía que ser Remus quien le viera así! Parecía imposible, pero allí estaba, e incluso con su tez pálida encendida por el sonrojo, estaba mirándole con la expresión malvada de siempre.

Y Remus hizo lo que siempre hacía.

“Bueno, vale,” dijo.

La expresión se hizo más notable. “Brillante,” dijo Sirius. “Ya verás. Te va a encantar.”

Querrás decir que a ti y a James os encantaba, pensó Remus, pero ahora él no quiere tocar a nadie más que a Evans y necesitas un sustituto.

Aquello debió cambiarle la cara, porque Sirius se acercó aún más. “Venga, Lunático. Confía en mí.”

Pero ambos sabemos que no puedo confiar en ti, ¿verdad? Porque hagamos lo que hagamos, de algún modo las consecuencias caen sobre cualquiera menos sobre ti. Hieres a cualquiera, Sirius, a cualquiera menos a ti mismo.

-- pero entonces en lugar de tocarse su propia polla, Sirius estaba tocando la de Remus, y el ruido que hizo Remus era algo que nunca había salido de su boca en esa fase de la luna.

“Es bueno, ¿eh? Totalmente diferente de tu propia mano. Ya te lo dije.”

No tuvo aliento suficiente ni siquiera para responder. Oh – oh – Sirius le estaba haciendo aquello, mirándole con picardía en la oscuridad de las cortinas de su cama, y si miraba a esos ojos un segundo más iba a correrse en la mano de Sirius.

Y entonces Sirius se acercó todavía más y dijo, bajo y con malicia, “Déjame besarte, Lunático. Eso también es brillante.”

Remus abrió los ojos impresionado.

“Va. No significa nada. Sólo lo hace mejor. Créeme.”

Lo deseaba. Lo deseaba tan intensamente que sólo eso ya era prueba suficiente de que no debería tenerlo, ¿pero cómo podría rechazarlo? ¿Qué coño importaba que él fuese la segunda opción, que no supiera siquiera qué le había puesto a él en la lista por encima de Peter? Qué importaba, cuando Sirius le estaba mirando a él, casi dolido, y su mano se estaba moviendo así de rápido sobre la polla de Remus, y su cara estaba acercándose – no necesitaba el permiso de Remus, para nada, sabía que Remus no podía pararle, no así, y –

Sí, dejaré que me hieras. Sí, dejaré que me uses. Sí, te veré abandonarme. Sí.

 

 

-Fin-


Sirius/Remus

Rating: NC-17

Brit Slash
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