Ficción

Este artículo surgió de una mini encuesta que llevé a cabo entre las lectoras y escritoras que conocía que disfrutaban el ‘darkfic’ slash en su vertiente más oscura. Para los propósitos de esta encuesta, definí darkfic como cualquier cosa desde el non-con dudoso hasta la violación. Hay, por supuesto, muchos matices de darkfic, pero elegí centrarme en esta ocasión en lo más oscuro del espectro.

En su libro, Pornocopia (Porn, Sex, Technology and Desire), Laurence O’Toole plantea la teoría de que la pornografía es un tipo de fideos instantáneos: “un […] paquete de datos comprimidos, el cual necesita ser descomprimido mediante la adición de la propia potencialidad erótica de los espectadores, su actividad cerebral, su material gráfico.”

Aunque mi encuesta no era sobre pornografía, o no sólo pornografía (lectoras susceptibles, por favor, sustituid por la palabra “erotismo” si lo preferís), este fue mi principal hallazgo: el impacto y ‘significado’ (si lo hay) de un darkfic depende de la interacción entre la lectora y el fic, qué le da al fic como fan, como lectora y como un ser intelectual y sexual.

El darkfic atraviesa fandoms y está claro que algunas lectoras lo buscan, sin importar si está o no escrito sobre sus fandoms preferidos. Esta búsqueda quizás esté motivada por una recomendación enérgica por parte de una respetada escritora o lectora, pero lo que puede desencadenarla es la disposición de la propia lectora. Por unanimidad, las lectoras insisten en que el fic tiene que estar bien escrito para atraer su atención. La mencionada relación entre slash y darkfic es fascinante, como una lectora expuso “para mí el slash ha sido siempre sinónimo de rebelión y secreto, una perversión importante simplemente lo hace mejor.”

Más de una lectora de las que han respondido a mi encuesta quería enfatizar que leer darkfic no la ha detenido de leer/escribir/amar el porno convencional. Los dos extremos no son mutuamente excluyentes. Contrariamente a la creencia popular, el darkfic no tiene el poder de corromper u obsesionar a sus lectoras o escritoras. Desde mi experiencia, las fans del darkfic disfrutan de un lienzo más amplio que aquellas que insisten en dibujar líneas alrededor de lo que ellas leerían o escribirían y lo que no.

Cuando se preguntó sobre sus motivaciones para leer darkfic, unas pocas dijeron que lo usaban para probar su respuesta emocional o moral sobre un material perturbador. Otras pocas dijeron que leían darkfic para excitarse. La mayoría ocupó un campo medio más complejo, ya que les gustaba el darkfic por su inigualable habilidad para explorar y revelar niveles de intimidad entre los personajes y dentro de ellos, rompiéndolos, construyéndolos de nuevo. Mucha gente siente que hay un agradable elemento de catarsis involucrado, tanto para las lectoras como para los personajes. Como una lectora comentó, “[el darkfic] te embauca emocionalmente y aun así sigue dejando a la lectora satisfecha.”

En su máxima expresión, el darkfic tiene el poder de evocar una respuesta de sus lectoras compleja y en múltiples niveles. No lo puedo expresar mejor de lo que lo hizo esta lectora:

“No hay nada más íntimo que ver a alguien sufriendo y respondiendo o tratando con ese dolor (físico o emocional). El dolor desnuda a una persona hasta sus huesos. Y no hay nada emocionalmente más estremecedor que saber que la otra persona en la escena o historia tiene el poder de aliviar ese dolor, o hacer que sea peor. En mi opinión, ese es el gran atractivo del darkfic. Es una visión profundamente íntima de un personaje, o dos personajes, si consideramos el que sufre y el otro. El hecho de que el darkfic sea profundamente íntimo tiende a hacerlo también sexual: hay siempre (para mí) matices sexuales en un darkfic, incluso si los acontecimientos no son sexuales explícitamente.”

Como era de esperar, tiende a haber una relación entre el tiempo que una lectora ha estado expuesta al darkfic y su nivel de comodidad y aceptación. Aquellas que están en esos primeros días de cautela están intrigadas por su reacción —lo que es contradictorio— y un poco preocupadas por esa reacción suya o de otras cuando se desvía hacia una indudable excitación. Las lectoras que han pasado algo de tiempo con el darkfic tienden a aceptar las reacciones que este les provoca, y se sienten cómodas con la respuesta de otras. Como dijo una lectora “me encuentro a mí misma retando constantemente a la moralidad de mi propio fandom, y esto es una parte de ello. Pero no estoy avergonzada de decir qué me calienta y qué no.”

La encuesta preguntaba si las lectoras preferían mantener su interés por el darkfic en secreto para sus amigos de Internet o para la gente cercana en la vida real. La mayoría respondió que sus amigos de Internet sabían sus preferencias, incluso si no las compartían. Casi todo el mundo dijo que no querrían que sus amigos de la vida real supieran que leían darkfics. Pero quizás fue una pregunta injusta. Después de todo, “la vida real” es normalmente citada como una intrusa en el fandom, y también esconderíamos algunas de nuestras parejas de fandom convencionales a nuestros amigos de la vida real, especialmente porque el fandom es visto normalmente como una vía de escape de la vida real, más que como un apéndice de ella. O, si no una ruta de escape, como una ruta de acceso donde tenemos la libertad de explorar aspectos de nuestra propia identidad y de nuestros gustos.

La mayoría de aquellas que escriben darkfic, además de leerlo, dijo que intentan hacerlo excitante para sus lectoras. Algunas autoras escriben para audiencias determinadas y confeccionan sus fics para perversiones conocidas. La retroalimentación es enormemente importante para algunas, apenas para otras. Una escritora dijo que necesitaba retroalimentación para asegurarse de que no había ido “demasiado lejos” o había “echado para atrás” a alguien. Otra escritora pensaba que había un entusiasmo por ser la primera en escribir una nueva perversión o por traspasar una barrera tradicional. Un par dijo que les gustaría escribir darkfic, pero estaban preocupadas por cómo sería recibido, o si lo sería. Es difícil imaginar alguno de esos factores influyendo en los escritores de fics convencionales.

Todos los escritores pueden sentir ansiedad de cuando en cuando, por ejemplo acerca de cómo será recibido su fic. Pero el darkfic hace surgir inhibiciones únicas y puede dar lugar a injustas reservas en nuevos escritores que, de lo contrario, podrían encontrar la experiencia liberadora.

La encuesta preguntaba si las fans del darkfic sentían que eran una minoría. La variada respuesta era, a simple vista, desconcertante. Leyendo algunos de los comentarios, tuve la impresión de que encontrar darkfic era algo parecido a buscar una aguja en un pajar, que el darkfic ‘bien escrito’ era más raro que un perro verde. Otra gente decía que leía darkfic porque tendía a estar ‘más’ hábilmente escrito que otros tipos de slash. Pero hay un argumento contrario, el cual se proclama como una base cierta habitual en varios fandoms, y es que el darkfic atrae a las peores escritoras; está claro que algunas fans lo evitan por el miedo a encontrar el contenido asqueroso, repulsivo o completamente iliterario.

Algunas de las que respondieron a mi encuesta decían eran una minoría, otras que Internet está inundado de entusiastas del darkfic. Una breve búsqueda en las base de datos confirma que hay muchas de nosotras ahí, extendiéndonos a través de una amplia gama de fandoms. Como una reciente conversa dijo “[…] creo que todas las personas […] tenemos un interés por el lado oscuro del mundo.” Al mismo tiempo, está bastante claro que no todo el mundo quiere, o elige, dejar de estar de mirón en este aspecto particular. ‘Permanecer anónimo’ es normal en los círculos de darkfics.

A pesar de que no es la historia completa, para mí todo el slash es subversivo y el darkfic lleva el juego a otro nivel. Es más, puede dar a un fandom una atrayente sensación de exclusividad, la cual puede aumentar la emoción global de la experiencia.

Lo cual me trae de vuelta a la tesis de partida sobre el porno como unos fideos instantáneos. En mi experiencia, las lectoras y escritoras interactúan para crear un fic que es excitante o retador, íntimo o perturbador, exclusivo o inclusivo, dependiendo de tu reacción a él —la botella que llevas a la fiesta.

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Voy a concluir con la referencia tradicional de por qué las mujeres se relacionan con el slash. Desde mi punto de vista, el por qué lo escriben, lo leen, se alejan, se preocupan por su reacción a él, y qué dice sobre su sexualidad y moralidad, el kit completo. Voy a comentar dos cosas:

1. ¿Un hombre analizaría el acto de masturbase pensando en unas gemelas lesbianas? Si la cultura popular es digna de ser creída, para un hombre heterosexual es más o menos compulsivo masturbarse pensando en unas gemelas lesbianas. Es como la prueba del tornasol del machismo. Asumiendo que alcanzan las vertiginosas alturas de su superpaja, la última cosa que se puede esperar que los hombres hagan es cuestionarse su sexualidad o moralidad. Si una mujer cita a los hombres gay como lo que la excita, y añade ‘dark’ a la mezcla, no dejará de oír críticas al respecto, no solo de los demás, sino de sí misma.


2. En cambio, si el ‘dark’ es parte de lo que enciende a un hombre, difícilmente encontrará un foro en donde pueda discutirlo abiertamente, sin miedo a la represalia y a la repulsión. Desde que las mujeres empezaron a ‘reclamar su sexualidad’ (o cualquier frase post-feminista que desees adoptar para describir nuestra libertad recién encontrada), nos han permitido una enorme licencia para discutir qué nos calienta (y qué no). Si un hombre hetero fantasea sobre una violación het, es mejor que se lo guarde para él (las consecuencias las dejo a tu imaginación).

El hecho de que muchas mujeres hablen tan sinceramente en mi mini encuesta sobre lo que es todavía, al menos a primera vista, una materia arriesgada para un montón de gente, me hace estar agradecida por mis amigas, por el fandom como foro y por el hecho de que estoy equipada para analizar y disfrutar mi sexualidad en la medida en que lo hago.

 

Un pensamiento final:

¿Cuáles son, si hay, las posibilidades de un contragolpe contra la tendencia ‘moderna’ de animar a las mujeres a discutir y satisfacer sus preferencias sexuales, incluidas aquellas que se extienden en la dirección dark? Hace treinta años, a los hombres se les permitía sus fantasías de violación het (mira cualquier serie de policías de principios de los setenta y verás que es cierto). Desde la llegada del ‘nuevo hombre’, un cierto grillete ha tomado el lugar y ahora el debate sobre las preferencias sexuales de los hombres es menos abierto de lo que era, o al menos más precavido de lo que una vez fue.

Laurence O’Toole, un apologista del porno, va con cuidado cuando la pornografía dark sale a discusión, prefiriendo depositar la opinión de que el porno es sobre sexo consentido de naturaleza no violenta, por lo que sus opositores pueden dejar de mirarlo por encima del hombro. Esto puede ser verdad, en un sentido general, pero ¿dónde deja eso a las mujeres y hombres a los que el ‘dark’ les sirve? ¿Se esperará que la mujer deje sus juguetes menos aceptados moralmente de vuelta en el armario una vez que esta mini revolución esté fuera del camino? ¿O siempre vamos a abordar la pornografía/el erotismo/lo que quieras de manera diferente a los hombres y luchar para proteger nuestro derecho a nuestras inclinaciones personales?

 

 

 


[1] Nota de la traductora: En el texto original aparece en varias ocasiones el término Pot Noodle, el cual es el nombre de una marca de fideos instantáneos muy popular en Gran Bretaña.


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Portada

El porno como fideos instantáneos [1] — El darkslash, sus lectoras y escritoras
por Sarah

Traducido por SCR
Beteado por Silence Messiah