Estaba interesada en leer el artículo de Kadorienne, donde decía que tenía un motón de comentarios sobre escribir slash PG-13. [1] He leído y escuchado a mucha gente decir “me salto las escenas de sexo en las historias slash”. Para ellos las historias que leen funcionan igualmente bien si miran el sexo por encima y vuelven a la trama. Por eso estoy segura de que hay un gran respaldo para el slash PG-13.
Seré sincera: disfruto las escenas de sexo slash. Leo algunos fandoms de series que no he visto nunca y en ellos lo que busco es buena pornografía. Pienso que el porno y los PWP son excelentes y geniales por lo que tienen y por lo que son.
Sin embargo, me gustaría hablar de casos donde el sexo explícito es solo una parte de la historia en su conjunto. Quisiera argumentar que no necesariamente tiene que ser un complemento innecesario o una recompensa de diversión adicional para el lector (una especie de “extra”), sino que potencialmente es una parte de la historia tan importante como cualquier otro tipo de escena.
Uno de los puntos de Kadorienne es que las escenas de sexo son un caso de “está todo muy visto” y, en un infructífero intento de hacerlas nuevas e interesantes, las autoras las aderezan con un lenguaje florido. [2]
Diría que prácticamente cada escena que has leído en el fanfiction, o en ficción en general, es algo trillado. Gente aceptando sus sentimientos hacia un personaje de su mismo sexo, difícilmente algo nuevo. Hurt/comfort, hecho un millón de veces hasta la muerte y dando luego reanimación cardiopulmonar. Malentendidos emocionales, secuestros, búsquedas de pistas, carreras contra el tiempo para entregar el objeto que es el motor de la trama, primeras peleas, casos de coches, rupturas, reconciliaciones, personajes actuando extrañamente bajo dominación mental… nada de eso es original.Lo que importa —para lo que quiero decir, lo que yo personalmente considero importante— es si el sexo dice algo relevante sobre el desarrollo de la historia y los personajes. Por eso no necesitamos símiles floridos y, de hecho, prefiero escenas de sexo escritas en la misma voz narrativa que el resto de la historia.
Otro punto más que Kadorienne señaló es que lo que es excitante para un lector no tiene que serlo necesariamente para otro. Esto es una verdad incuestionable. Sin embargo (excepto en el porno, donde el objetivo es que sea caliente), las escenas de sexo no tienen que ser excitantes para estar bien escritas. Como Kadorienne apuntó, los gustos de cada cual son los gustos de cada cual. Diría que lo que debe importar en una escena es cómo los personajes sienten el sexo y que la escena nos hable de ellos. La buena narrativa nos permitirá entender e incluso identificarnos con sus sentimientos, aunque no sean iguales a nuestras propias reacciones.
Es más, diría que hay ocasiones en las que el “fundido en negro” no sirve, porque no siempre se puede esperar que el lector deduzca qué viene a continuación y qué significa para los personajes. No todos los personajes hacen introspección o nos ayudarán dejándonos ver sus emociones para poder hacernos una idea sobre ellos antes o después de lo que ocurra.
En mi opinión, no debería ser más posible saltarse una escena de sexo y no perder nada relevante que cuando te saltas cualquier otra escena de la historia.
Uno de los consejos más valiosos que me dieron cuando empecé a escribir fanfiction fue “pon sólo en la historia las cosas que necesiten estar ahí, esto se aplica tanto al sexo como a cualquier otra cosa”.
A la vez, me moría por mi incapacidad para escribir sexo explícito. Escribirlo me resultaba difícil y embarazoso, solo podía escribir una línea antes de necesitar un vaso grande de calvados y tumbarme en la oscuridad con un paño frío y mojado en mi frente (entonces era una inocente joven de mejillas sonrosadas, cómo cambian las cosas). El problema era que tenía un par de trabajos en proceso que creía que necesitaban escenas de sexo.
Pensándolo bien, considerando el consejo que me habían dado, decidí que no habría escenas de sexo. No había nada en la relación ente los dos personajes en cuestión que no pudiera ser mostrado tan bien, o incluso mejor, sin ellas. El sexo habría desviado del resto de la historia y habría roto el ritmo. El fundido en negro y algunas pinceladas funcionaron bien. Cuando estuvo acabado el resultado fue un slash PG-13.
(Admito que he tenido uno o dos comentarios de que eran buenas historias “a pesar de la falta de sexo”. Por eso, no estás sola, Kadorienne.)
Entonces empecé otra serie de historias que acabaron necesitando un montón de sexo. Mostraban la relación entre dos personajes, uno de los cuales es prácticamente incapaz de comunicar sus sentimientos excepto a través del sexo (y la violencia, pero eso sería para otro artículo). Es más, en una considerable parte de la historia, si le hubieran preguntado hubiera negado vehementemente que hubiera algo más en la relación que el sexo.
Ahora, aunque pueda parecer extraño, no creé un escenario especial para poder incluir mucho sexo. Cuando escribía mi primera historia slash seguía encontrando el sexo explícito tremendamente difícil de escribir, y soy muy perezosa para ponerme por mí misma a hacer algo que requiera mucho trabajo. Pero con esos dos personajes era la manera en la que la historia tenia que ser, era un universo alterno derivado de una historia completamente gen en la que había establecido las ideas básicas de cómo eran los personajes. De modo que practiqué y, con un montón de ayuda de mi maravillosa beta, finalmente llegué al punto donde puedo escribir el sexo que necesitan las historias.
El desarrollo de la parte principal de una relación ocurre fundamentalmente a través del sexo. Hay gran variedad de sexo, no solo en la coreografía (aunque también trato de dar ahí variedad), sino en las emociones. Está el sexo apasionado, el amistoso, el de pelea, el reconciliador, el malo, el divertido, el triste, el tranquilo, el desesperado, el amoroso, el manipulador, el de regalo, el vengativo, el consolador, el ofensivo, el de disculpa… pero no voy a negar que el resultado final no es otro que una cantidad tremenda de fantástico sexo explícito.
Todo lo que digo es que, incluso en aquella serie en particular, hay también un montón de escenas e instantes de fundido en negro donde está claro que hay sexo entre secuencias. Otras escenas de sexo paran a mitad de camino, o empiezan al final, o están brevemente descritas en retrospectiva. El sexo sólo se detalla cuando dice algo que necesita ser dicho a través del mismo, en parte porque sigo encontrándolo algo más difícil de escribir que otros tipos de escenas.
(Para la sorpresa del lector, una consecuencia de esto es que una pareja secundaria de mujeres equilibrada y donde saben tratar sus emociones no tiene escenas de sexo explícito, porque no hay nunca una necesidad para ello. Su relación amistosa y confortable es perfectamente adecuada para ser explorada por otras vías.)
No obstante, en ocasiones he fundido en negro o empezado tarde o pasado por alto el sexo solo para finalmente darme cuenta de que no funcionaba y la historia lo necesitaba para estar completa.
Sé de al menos dos personas que han leído mi serie de historias “Administration” a pesar de que no les gusta el sexo slash explícito. O más bien, para ser más exactos, a una le desagrada y la otra simplemente no lo encuentra interesante. Tengo que admitir que, de alguna manera, lo encuentro bastante extraño. No que no les guste el slash, lo cual es una cuestión de gustos personales, sino que lean las historias a pesar de ello. Después de todo hay un montón de sexo en ellas y simplemente saltárselo las haría realmente muy cortas.
Por tanto, esos lectores me animan mucho, ya que el que encuentren las historias interesantes “a pesar” del sexo sugiere que debo estar haciendo algo bien a la hora de juzgar si es necesario en la historia o no. Si estos lectores en particular pueden encontrar algo interesante en las escenas de sexo, entonces las escenas probablemente están diciendo lo que quiero que digan.
De modo que, en resumen, aunque estoy de acuerdo en que el slash PG-13 es a la vez posible y entretenido, y lo he escrito, no creo que las escenas de sexo explícito puedan ser completamente prescindibles en todas las circunstancias: en algunos casos son la mejor manera de comunicar lo que se necesita.
(Este artículo ha sido mayormente sobre mi propia escritura porque siento que es de lo que estoy capacitada para comentar, siempre dudo a la hora de adivinar los motivos e intenciones de otros escritores. Si alguien quiere echar un vistazo a esta serie aludida de explícito-pero-necesario, “Administration”, está on-line en http://www.mannazone.org).
[1] No estoy diciendo que Kadorienne esté equivocada en sus puntos de vista, son sus sensaciones personales y preferencias en ficción y, por definición, no pueden estar mal. Reconozco su derecho a escribir sus historias de cualquier manera que le guste, y sé que ella siente lo mismo respecto a otros escritores, porque lo dice en su artículo. Quiero que quede claro esto.
[2] También habla de los problemas con la mala coreografía, que hace las escenas difíciles de visualizar. Solo diré que la mala coreografía es eso, mala, y se aplica igualmente a escenas de sexo, de acción y de dialogo, donde la gente puede entrar por la puerta cuatro veces sin haber dejado nunca la habitación.
En defensa del
Slash NC-17
por Manna
Traducido por SCR
Beteado por Silence Messiah