Ficción

¿Puede alguien explicarme cuál es el gran problema con el realismo en el sexo slash? He visto últimamente muchos posts y desvaríos sobre este asunto enarbolando la bandera del realismo en el slash. Tengo que confesar que no lo entiendo.

Comprendo que hay un problema con la inverosimilitud. Sé que es difícil encontrar sexy una escena de sexo si las contorsiones son tan extremas que sabes que lo más probable es que las cañerías no pudieran conectarse, o si hay otra razón para que estés ahí sentado pensando ‹‹no, es imposible››. Soy consciente de que los hombres normalmente no tienen orgasmos múltiples y que cuando tienen el segundo, no vale mucho. Sé que un ano no es una vagina y no funciona como una, y que la saliva es un pésimo lubricante.

Sé todo eso, y lo respeto. Pero hay una diferencia entre el sexo en la ficción creíble y realista.

El slash no es sobre hombres gays. La mayor parte del tiempo ni siquiera es sobre hombres (lo cual puede darle un susto de muerte a algunas escritoras slash, pero es verdad de todos modos). Es sobre personajes ficticios, figuras de fantasía, teóricamente hombres y humanos, pero básicamente inexistentes. Esto es cierto incluso en el RPS, ya que las historias en fandoms RPS tienen poca semejanza con la vida real del sujeto. Este es un punto esencial que creo que algunas parecen haberse perdido. Esta gente no es real, no viven vidas reales y no viven en el mundo real. En el mundo real el coronel Jack O’Neill [1] no aceptaría a un arqueólogo civil que no puede parar de estornudar como parte de su equipo que se supone que va en una misión suicida. En el mundo real Blair Sandburg [2] no podría ser nunca compañero de un policía real (a lo largo de tres meses puede, pero no durante cuatro años). Si los Inmortales existieran en el mundo real, Methos hubiera cogido la cabeza de Duncan debajo de aquel puente. Si hubiera vampiros y cazadores de verdad, Buffy hubiera permanecido muerta la primera vez, ni hablemos de la segunda. La vida real funciona de esa manera. Es sucia, desagradable y la ley de Murphy es la ley de la naturaleza.

El fanfiction empieza automáticamente con una premisa irreal (en términos del canon) y el slash se aleja aún más de la tierra del realismo al situar a los personajes en una relación homosexual. Con muy pocas excepciones, son personajes heterosexuales en el canon. Sí, sí, sé que rara vez hay canon ultra específico sobre la sexualidad y que solo porque esté casado o tenga ex-novias o amantes en el canon no justifica que se asuma automáticamente que es hetero. Seguro, y yo soy Mary Whitehouse [3]. Mirad, estoy dispuesta a conceder que la presencia de interés sentimental por las mujeres no hace a esos personajes heterosexuales en el canon. Pero la ausencia de homosexualidad sí. Al menos en el canon de las series de televisión situadas en el mundo moderno.


[Exención de responsabilidad: en los siguientes tres párrafos, discuto principios aplicables a la sociedad occidental contemporánea. Estas cosas no tienen que haber sido verdad en todas las edades pasadas, por eso si el personaje que te gusta para el slash es Methos, sáltatelo. Tienes un pase libre. Nadie puede decir que alego que estas cosas son verdad en toda nación de la tierra hoy en día y probablemente no se aplica a las fuentes de los fandoms que tienen lugar en el futuro o en universos alienígenas. Por eso, Jean-Luc Picard [4] y Scorpius [5] también tienen pases libres. Pero estos principios son verdad aquí y ahora.]

Echemos un vistazo a algunos hechos. Los hombres gay (y mujeres también, aunque aquí estamos discutiendo sobre hombres) tienden a definirse a sí mismos como gay. Su sexualidad es una parte importante de la imagen que tienen de ellos mismos. Para algunos es el aspecto primordial de cómo se ven. Es verdad en la cultura occidental, en esta década y en varias de las décadas anteriores a esta. Esto es cierto porque nuestra llamada sociedad culta no aprueba la homosexualidad. Las cosas pueden estar mejor hoy en día que hace cien años… o puede que solo sea hacerse ilusiones. Mi propia experiencia: bien, vivo en un lugar donde ya no percibo mucha homofobia patente a mi alrededor, pero sigue siendo lo mismo.

Más sutil, más silenciosa de lo que era hace quince años, pero aún omnipresente. Si un ser humano está hecho para percibir a otro como “normal” (sea lo que sea que signifique eso), la anormalidad puede convertirse finalmente en un factor distintivo de la imagen que se tiene de uno mismo. Es simplemente la naturaleza humana, pudiendo ser esa anormalidad que se percibe la sexualidad, la raza, el peso, la talla de sujetador… cualquier cosa. Por supuesto que por este patrón nadie es “normal”… pero ese es en cierto modo mi argumento. La diferencia, en este caso, es que la homosexualidad no puede ser remediada con una dieta o un cambio de imagen. Una persona homosexual tiene que aceptar su “anormalidad” [*] como una parte de sí misma…o volverse loca. Es decir, incorporarla dentro de la percepción personal que se tiene de uno mismo, lo cual causa en la persona un efecto importante. En cada gay que conozco bien como para emitir un juicio, este camino de auto-aceptación ha dejado una marca clara.

Los personajes de televisión de los que nos encanta hacer slash no muestran signos de haber pasado por esto.

Cogiendo un fandom popular para el slash como ejemplo, Jim Ellison [6] no se define a sí mismo por su sexualidad, sino como un policía, un centinela, un luchador…y como un hombre. No como un hombre gay o bisexual. Para alguien que en el canon está insatisfecho con la imagen que tiene de sí mismo y con las cosas que percibe en él como “anormales”, tengo problemas en tragarme la idea de que es realista que inicie un romance apasionado con su compañero y que instantáneamente esté completamente feliz y a gusto con ello.

Pero en una historia slash ese nivel de realismo no es necesario. La autora slash recibe un montón de felicitaciones por reconocer que la transición desde abiertamente heterosexual (estaba casado y el canon lo había implicado en un buen numero de relaciones heterosexuales) a homosexual privada o públicamente (por ejemplo, una relación sexual monógama con otro hombre) no sería fácil para Jim, pero no necesita meterse en los meses o años de angustia que él realistamente debería haber pasado en el camino hasta ese hipotético amor verdadero. La lectora slash acepta como dado que los hombres en la historia puedan admitir su amor prohibido, o su lujuria, y seguir con los asuntos de dormitorio como si fuera otro día más de su vida.

Asimismo, estamos acostumbradas a aceptar escenarios totalmente irreales como parte del canon de cualquier serie que nos guste. Un detective encuentra un cuerpo sin cabeza en un almacén y tiene pruebas contra un hombre que es sospechoso de haber estado allí… ¿y no lo arresta? Dadme un respiro. Un grupo de terroristas toma como rehenes a unos policías y al final escapan en un helicóptero. En vez de llamar al SWAT para que lo haga tomar tierra, un solo detective se agarra al tren de aterrizaje cuando despegan y se esposa al helicóptero mientras este vuela por la ciudad. Y sobrevive a la experiencia con apenas unos rasguños. Muy realista ¿verdad? Una mujer joven que está sola al cuidado de su hermana adolescente muere y es enterrada en un cementerio publico y los servicios sociales no se enteran de que la chica está ahora sin tutor y viviendo con una pareja de lesbianas que no tienen ninguna relación con ella. Sólo en lo sueños de Joss.[7]

¿Es necesario que continúe? Estoy segura de que hay excepciones, pero como norma general, las fuentes de los mayores y más activos fandoms están muy lejos de ser realistas.

Entonces, ¿por qué un nivel de irrealidad similar es inaceptable cuando viene del sexo?

El sexo real no es material de fantasías. Es incómodo, sudoroso y sucio. Los condones son el mayor asesino de la pasión. Dormir sobre una mancha húmeda es desagradable. Los genitales masculinos no son objetivamente atractivos. Estoy de acuerdo con Kryten (de la serie de comedia de la BBC Enano Rojo) que se refiere a estos como “aspecto de último-pollo-en-la-tienda”. Puaj.

Pero el objetivo en una escena de sexo en una historia slash es ser erótica. No puedes conseguir erotismo siendo ultrarrealista. Lo obtienes al tomar todas esas cosas que son desagradables o incómodas del sexo real y transformarlas en objetos de deseo. Preferiblemente el deseo de la lectora. El sudor no puede ser maloliente, pegajoso y repugnante, tiene que transformarse en almizcle y sal. El semen (ahora “su semilla” o “leche”… o “corrida” [8] así escrito en la manera anglosajona para aquellos que prefieren el lenguaje obsceno) se transforma en “la evidencia de su pasión” o algún otro eufemismo suave. “Su semen pringando las sábanas” quizás más cercano a la realidad, pero eso no se adecua a una escena de sexo slash. El último-pollo-de-la-tienda quizás sea la cosa más fácil y a la vez…ejem…dura de transformar. Pero lo hacemos. Con varios grados de éxito, os lo garantizo.

Las escritoras slash adoramos presionar los límites del erotismo y algunas lo hacen exitosamente. Pero hay muy pocas lectoras que puedan encontrar erótico el sexo gay realista con todos sus riesgos potenciales. Está el asunto de la falta de limpieza, para empezar. Luego está el riesgo muy real de enfermedad (de nuevo, las escritoras de slash asienten con la cabeza, pero la mayoría no escribe nunca sexo slash que cubra todas las precauciones necesarias. Para prevenir el sida hay que hacer más que ponerse un condón justo en el momento del acto principal. Si es que es el acto principal). También hay más enfermedades de transmisión sexual aparte del sida. Hay sangre y dolor y alergias a los espermicidas usados en los condones. También hay asuntos de salud que tienden a afectar a los hombres maduros. Está la vergüenza por las funciones naturales del cuerpo en momentos inapropiados. Y la lista sigue. Ese nivel de realismo no es erótico.

Todos tenemos diferentes límites de comodidad y lo que es creíble acaba en diferentes lugares para diferentes personas. Personalmente no tengo problema con los múltiples actos sexuales, pero me gusta ser capaz de visualizar como físicamente posible lo que sea que se supone que esté pasando. Cuando estoy leyendo slash con personajes principales no humanos (Teal’c[9], Hércules, Angel, Methos, puede que Jim Ellison) me gustan las autoras que juegan con los limites de qué puede o no puede ser posible para ellos. Es divertido. Es sexy. Pero realista…no.

El slash no es sinónimo de realismo.

 

 

 

[*]N. de la autora: Estoy usando “anormal” cuando en un ensayo académico usaría “anómico”. El último es el término más adecuado, creo, para el concepto que trato de expresar, pero con el fin de que quede claro para una audiencia no académica, espero que me perdonéis la elección de una palabra manifiestamente más homofóbica. No he pretendido ofender.

 

 

Notas de la traductora:

[1] Jack O’Neill es un personaje de Stargate
[2] Blair Sandburg es un personaje de The Sentinel.
[3] Mary Whitehouse era una activista moral británica.
[4] Jean-Luc Picard es un personaje de Star Trek: La nueva generación.
[5] Scorpius es un personaje de Farscape.
[6] Jim Ellison es un personaje de The Sentinel.
[7] Se refiere a Joss Whedom escritor, director y productor de varias series de televisión, entre ellas Buffy, Cazavampiros , de la cual la autora ha tomado el ejemplo.
[8] En el original, “his seed”, “cream” y “cum”.
[9] Teal’c es un personaje de Stargate.

 

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Lo erótico contra lo realista: el sexo en la ficción slash
por Morgan )0(

Traducido por SCR
Beteado por Silence Messiah