Cena en compañía
(Drabble)
Por
Amanuensis
Traducido por Firu
Buckbeak da tres vueltas antes de tumbarse. Es un hábito que ha heredado del Hombre-perro.
No está cansado, pero tiene hambre. Para evitar armar un escándalo, prefiere hacer cualquier otra cosa que le impida pensar en el hambre que tiene. Así que mejor dormirse.
Pero es raro que su amigo no haya regresado aún. El Hombre-perro sabe lo mucho que Buckbeak odia estar encerrado en ese sitio horrible y nauseabundo, durante temporadas tan largas. Sabe que a su amigo tampoco le gusta ese sitio -casi nunca percibe en él olor a cielo o hierba. Ya sabe que a algunos hombres les gusta estar encerrados en sitios así, pero no al Hombre-perro. Antes eran más felices, cuando estaban solos, cazando.
Más tarde, se despierta. Ahora está hambriento. La ventana es lo suficientemente grande como para salir por ella, pero sabe que al Hombre-perro no le gustaría que saliera a cazar solo. Así que arma un escándalo. Un gran escándalo.
No tarda en venir alguien. Pero no es el Hombre-perro, sino su amigo, ese que a veces huele a lobo. El animal está tan ocupado devorando las ratas que le acaba de traer (aún están calientes, justo como le gustan) que tarda en darse cuenta de lo triste que está aquel hombre. Permanece allí un rato, acariciándole las plumas como el Hombre-perro suele hacer. Contento después de haber comido, frota su pico contra la cara del hombre en señal de cariño, deseando que haya algo que él pueda hacer para animarlo.
Parece que algo ayuda. El hombre le rodea el cuello con los brazos y permanece ahí durante un instante . No tarda en marcharse.
Con el estomago lleno, Buckbeak da tres vueltas y se acomoda para pasar la noche. Su amigo volverá. Mañana, está seguro.
Fin
Rating: G
