Fandom Meeting

Índice
Portada

Nagaira: Por la parte que me toca, voy a narrar algunos acontecimientos acontecidos este fin de semana semanero. De paso desvelaré el misterioso nonconeamiento de nuestra jefa, de cómo no le va el látigo sino los calcetines y el secuestro del elfo doméstico. En cuanto a los engaños a los que nos tuvieron sometidas una tímida hija de ministro y una empleada de una tienda de pociones, que lo hagan las respectivas.

La tarde de marras subí a un autobús que nos hizo echarnos unas carreritas por la calle a todos los que estábamos esperando en Zaragoza. Maletas, bolsas, sacos y petates en mano. Guiados por una máster con dolor de cabeza fuimos de un lado a otro, calándonos bajo la lluvia eintentando averiguar dónde pensaba parar el conductor.

Cuando por fin conseguimos subir, y después de recorrerme el bus completo, me dije "Hostias" -sí, es que soy muy bruta hablando- "Hostias, Heiko no está". Pero resultó que sí. Iba camuflada tras unas preciosas gafas y una camiseta muy fluffy del gato Félix de color rosa. Claro, así quién la va a reconocer... yo me la imaginaba vestida de negro, llena de pendientes y piercings, con un látigo enrollado en la cintura y unas esposas colgando del cinturón. Pero es una chica muy guapa y con aspecto de persona normal (no parece una slasher). Vamos, que tuve que llamar por el móvil para poder reconocernos *qué vergüenza*.

Por fin conocí a Heiko y a Lena, que es un verdadero encanto. Nos pasamos todo el viaje charra que te charra intentando hacernos oír a través del vocerío que organizaban los salvajes integrantes del equipo de Quidditch transilvano, con los que Lena llegó a trabar una gran amistad en la taberna transilvana.

Tras horas y horas de viaje, llegamos por fin a nuestro destino: Ligüerre. Nada más pisar tierra, el tiempo decidió que era hora de dejar caer otra tromba de agua de tal magnitud que se nos mojó el equipaje -ligeramente- y Heiko. Nuestra Boss parecía que se había duchado vestida, pobrecita ella. Intentando hacer meritos y escalar posiciones en Intruders, le presté una camiseta que le quedaba un poco corta (claro, es bastante más alta que yo) y muy sexy.

Resultó que a petición de Danvers estábamos las cuatro en la misma habitación, así que allí nos dirigimos a deshacernos de todos los bultos y a buscar a nuestra querida amiga que había llegado en coche antes que nosotras.

Después de un rato de búsqueda, alguien nos sugirió que estaría bebiendo. Hum... eso sonaba muy bien. Nos largamos a paso ligero hacia la zona de cabañas donde se servía el bebercio y algo de cena para los recién llegados y nos topamos con una alegre Danvers.

Más charrada entre mordisco y mordisco de bocadillo, hasta que nos enviaron a nuestros aposentos.

Nuestra pobre Heiko, que llevaba trillones de horas sin dormir no hizo sino amenazarnos a Dan y a mí para que nos calláramos la tontería que llevábamos encima. ¡Joder cómo impone! Y eso que dormíamos en literas y a ella le tocó debajo, que si llega a estar encima... Pero claro, Dan y yo acabábamos de conocernos personalmente y tras tanto emilio capcioso había mucho que hablar.

Ah... me olvidaba decir que le organizamos -a Heiko- una ginkana con sus tapones para dormir pero no logró encontrarlos hasta la segunda noche. Mala suerte cariño. :-) A pesar de ello, las dos noches durmió como una bendita. La primera se las apañó con unas bolitas perfectamente redondas de papel higiénico. JUAS

Luego se apagó la luz... hasta el día siguiente.

 

 

Heiko Heronson, agente del cuerpo especial de aurores, reportándose:

Primera noche - Viernes (aún de incógnito, vestidas de muggles) -

Salimos de Madrid un viernes a finales de mayo rumbo a uno de los pueblos mágicos que perviven en España:Liguerre de Cinca, en Huesca, donde iba a tener lugar la final de los Mundiales de Quidditch de 1979. Yo salí a escape del trabajo para reunirme con Lena (beta de Intruders) al pie del autocar que nos llevaba a este bello lugar. La adrenalina nos salía por las orejas, teníamos demasiada energía retenida y un hambre que pa qué las prisas: más que nada la que suscribe, que llamó a esta nuestra beta para que le trajera cosas de comer, a saber sandwiches y bollitos, que ella misma confeccionó con esas manitas y sus abalorios (¿no es un sol? ^^). Por el camino recogimos a Nagaira (traductora), en Zaragoza, esa hermosa ciudad con cuatro acentos en su nombre. Nos pasamos lo que quedaba de viaje de cónclave, comentando la jugada (¿os acordáis? >;)), pero también fangirleando, esqueezeando y emocionándonos por estar juntas y todo eso tan yay. Cuando llegamos era de noche y llovía como si el mundo se fuera a acabar el miércoles siguiente, por lo que salimos pitando al interior de la zona de comedor del albergue, donde nos habían preparado bocatas y latas para cenar -lo que no evitó que me calara hasta las bragas.

Danvers había llegado antes; se había acomodado esparciendo su equipaje por el cuarto y cenando debidamente en el buffet que habían preparado para los que llegaban antes. Una vez cenadas, a dormir. O al menos, a intentarlo, porque Nagaira estaba hiperactiva y se dedicó a dar el coñazo al resto hasta que me harté y la mandé callar haciendo uso de Mi Autoridad (y calcetines). Entre eso y que Danvers empezó siguiéndole la corriente, nuestra pequeña Lena nos miraba a todas con cara de "soy la más madura de este cuarto". Perdí los tapones para dormir y a punto estuve de tirarlas a todas por la ventana. Corto y cambio.

 

 

 

Dorcas Chambers (Danvers), fabricante de pociones, lo cuenta así:

El autobús con mis chicas llegó a medianoche. Yo llevaba toda la tarde esperándolas, pero el tiempo se me pasó volando hablando con la jefa de aurores, el entrenador de Nueva Zelanda, Bárbara Cartland y un fantasma. Lo del fantasma va en serio…

Hacía frío, pero con el orujo ni lo noté.

Cuando estuvimos por fin las cuatro en la habitación estalló el caos: los nervios de Lena, los tapones de Heiko y un par de cotorras que no dejaban de hablar y casi son calladas a latigazos. Bueno, una sí se llevo unos cuantos calcetinazos, ¿verdad Nagaira? XD

El sábado nos despertaron los móviles de Lena. Sí. Los móviles. El mío llegó tarde pero nos ambientó un poco con la banda sonora de Harry Potter. Mira que soy friki…

Capas, vestidos, Heiko con su uniforme de dominatrix auror… y a sumergirnos en el mundo mágico.

El entorno era perfecto. En los Pirineos, bungalows alineados (pequeñas casitas) y enfrente bengalíes (tiendas de campaña parecidas a las del mundial de quidditch de la cuarta). Vamos, en una calle teníamos un genial escenario para la final de quidditch entre Transilvania y Nueva Zelanda, con sus tabernas y todo (una para cada selección, la transilvana un antro de vicio y la neozelandesa regentada por una chica genial, de verdad). Los muggles que pasaban por delante (pocos, gracias a Merlín) flipaban como si les hubiésemos dado alguna de nuestras pociones.

 

Cabaña Equipo Nueva Zelanda

 

 

Cabaña equipo de Nueva Zelanda, Nagaira al fondo

 

Una máster preparando las últimas fichas ^^

 

¿Y quien se ocupaba de que no se estropeara nada? Las encantadoras chicas de Mantenimiento

 

 

Sí, nuestras pociones. Mi querida Nagaira y yo llevábamos la tienda de pociones. Bueno, en realidad era una sucursal del negocio familiar de Mayo (Nagaira) y su hermano Patrick, los O’Day. Irlandeses y Gryffindors. Yo les honraba con mi presencia Slytheriana. Si cobraba por ello o no, no tiene importancia...

Por cierto, no me he presentado. Dorcas Chambers, fabricante de pociones esquizofrénica que despertó en San Mungo habiendo olvidado sus últimos años de vida. Tan solo recordaba que iba a hacer un viaje con mi mejor amiga al acabar la escuela. Ese viaje nunca se realizó. De hecho me alejé de ella cuando dejó a mi hermano. Suerte que es una Gryffindor y vino a mi rescate cuando en San Mungo sólo la recordaba a ella… Sí. Suerte para mí, pobrecita.

 

Mayo y Dorcas (Danvers y Nagaira) y la hija del primer ministro de Rumanía (Lena)

 

Delegación de transilvania

 

Asistente de la ministra

 

Brujas

 

 

Adiestradora de lechuzas

 

 

Vendedores de extraña criatura mágica llamada Peko-Peko

(y agentes secretos, como descubrimos al final)

 

 

 

 

Heiko Heronson, agente del cuerpo especial de aurores, segundo informe:

El escenario que nos habían preparado era absolutamente verídico. Las mismas tiendas de campaña que aparecían en la cuarta, con el mismo estilo, y cabañas de madera preparadas para acoger a toda la población mágica que asistió al evento. Mi misión: proteger la Final de cualquier ataque mortífago, que se suponía cercano, así como velar por la paz y orden públicos.

Me indicaron que me dirigiera al cuartel general de los aurores y eso hice: pude concer a nuestra Gran Jefa y mi inmediata superior, Kay Morgan, con quien sentí una afinidad especial desde el principio. Aún fuera de partida -o sea, sin interpretar aún nuestros personajes- empezamos a hablar de fandom: me preguntó si sabía que el año anterior había habido una convención en Londres y a mí me faltó poco para revelarle mi rollo, como en el chiste. Descubrimos que teníamos en común nuestra afición por el potterverso... pero lo mejor vino luego ;)

 

Kay Morgan, auror (y traductora ^^)

 

Asistentes al evento

 

Bruja, sospecho que Slytherin (por la serpiente al cuello)

 

Con un Inefable

 

Minotauro (si, aquí había un minotauro, no me preguntes por qué)

 

La gran cantante Celestina Warbeck con un admirador

 

 

Hice fotos, hablé un poco con todo el mundo y ¡crack! ya estábamos en partida ^^

Mi trama era la siguiente: yo era una auror recia a la par que resentida con todo lo mortífago que anduviera por el mundo, básicamente porque un antiguo novio se metió en esa secta de esclavos de un loco organización cuyos crímenes estaban tan perseguidos como actualmente -no obstante no constituía delito llevar la marca, dado que se consideraba que sólo representaba una ideología, mientras el que lo portaba no se cargara a nadie. Pues bien, debido a lo antedicho todo mi afán consistía en el pateo indiscriminado de culos de mortífago ya fuera varita en ristre o mediando bota. Amargada de la vida porque mis relaciones personales habían fracasado, me sumergí años antes en el trabajo como vía de escape. Era feliz haciendo pagar a todo morti que enganchaba hasta la última de sus fechorías, cuando este antiguo novio volvió reconvertido en informador clandestino para el bando de la luz, y por tanto traidor a su bando. Quería redimirse. Estaba sinceramente arrepentido (o eso pretendía hacernos creer). ¿Y eso por qué? Ni más ni menos que porque se había dado cuenta del error que había cometido alistándose con los mortis y perdiéndome, y quería recuperarme. Oooooh... *___* Si, gente, esto es como un fanfic, tu trama puede ser todo lo angsty o fluff que tú les pidas a los máster. Mi misión principal consistía en estar en contacto con nuestro informador y ayudarle a que nos pasara dicha info, al tiempo que decidía si me fiaba de él o no, si me dejaba seducir por sus caritas de arrepentimiento o le mandaba a tomar por donde amargan los pepinos porque una y no más santo Tomás. Así hubiera sido si no fuera porque me endosaban misión tras misión, paralelamente a la principal, debido a lo cual terminé con una agenda de mandaos que ni un ministro -o ministra, en este caso: la egregia Millicent Bagnold, presente también en la Final. Entre ellos, vigilar a unas vendedoras de pociones que tenían toooooda la pinta de estar metidas en asuntos poco recomendables (traducido: molestar todo lo que pudiera a Danvers y Nagaira, Dorcas y Mayo en partida).

 

Kay Morgan y la secretaria de la ministra

 

La superjefa

 

Un transilvano, Heiko, Ben el becario y otro transilvano

 

 

Mortífagos en busca y captura

 

 

En el cuadro de aurores tenía bajo mi mando a Cassia Cinnamon, simpática chica recién graduada, y a nuestro becario, Ben -no como los que solemos tener en Intruders, pero definitivamente, más eficiente. Los dos encantadores y voluntariosos, dispuestos a ayudar en todo. Tú le decías "becario, ve a esto", y salía como las balas. A ambos les cogimos cariño muy pronto.

 

Intrumental de aurores

 

Nuestro cuartel general. Nos visita Millicent Bagnold, ministra de magia

 

Un compañero auror y Cassia Cinnamon

 

Ole qué auroreeees...

 

 

No paramos un minuto porque al cuartel general llegaban todo tipo de denuncias, algunas bastante chorras ("agente, me han robado mis diseños" - "agente, los de la selección de Transilvania me tocan el culo"), pero también otras que olían a mortífago a la legua. Lo más divertido fue tener que interrogar a medio mundo mágico porque el que más el que menos tenía cara de sospechoso. Llegamos a tener lista de espera para interrogatorios, que, cómo no, se efectuaban bajo los efectos del veritasérum. Por supuesto que teníamos: era una de las varias botellitas que la jefe de aurores llevaba en su maletín, a disposición de todo el destacamento. Lo mejor: cuando hubo que interrogar a Herbie Kellener, estrella de la selección de Nueva Zelanda, que estaba lo que podríamos considerar como MUY BUENO (Herbie, si pasas por aquí y lees esto: yo SÍ quería ir al baile del Club de Gobstones contigo). Cuando mis jefes efectuaron una detención preventiva para interrogarle se lió la de Merlín en traje de esquí:

-No puedo hablar con tanta gente delante, me siento cohibido (refieriéndose a mí, que andaba por la sala de interrogarios).

-Oiga, oiga... (yo).

-Heiko, por favor, tenemos que hacer que hable. Sal fuera un momento, por favor (Kay Morgan).

-Hmpf... grfsñnrfggggrr... (yo, saliendo muy a regañadientes).

Me las apañé para volver a entrar con la excusa de coger un poco de veritasérum y asistí a una escena como esta:

-¡No pueden obligarme! ¿Piensan detenerme por mis ideales políticos? Este trato es denigrante. ¡Soy una estrella del Quidditch!

-Si no ha cometido ningún delito no tiene nada que temer. Sólo le estamos pidiendo que nos enseñe el brazo.

Luego voces, el tío levantándose airado mientras hacía ademán de irse, yo mirando lo que podía y Kay pillándome e instándome a que me largara por donde había venido con un gesto de cabeza. Ver a aquel tío tan bueno montar el drama en un interrogario por ser sospechoso de mortifaguismo me calentó. Pero obedecí por la cuenta que me traía.

 

Herbie Kellener, yo quiero ver esa marca tenebrosaaaa...

 

 

A media tarde llevamos a cabo una detención de las que me gustan a mí, tipo SWAT: sabíamos que en el Club de Gobstones se reunía todo lo mortífago que alentaba bajo el sol, cuyo jefe era ni más ni menos que el periodista del corazón más famoso del momento, un individuo con más pluma que Fawkes, una mezcla de Lockhart y Rita Skeeter. Sabíamos que él estaba detrás del operativo mortífago que -según nos había dicho mi exnovio- se iba a desplegar esa misma noche. Nos plantamos en la cabaña del Club y demandamos su salida inmediata. Como se resistió, optamos por llevárnoslo por las bravas: le hicimos salir haciendo uso de nuestro poderío auror y una vez fuera de la cabaña le levantamos la manga a lo bestia, con lo que salió a la luz lo que ya sospechábamos -esto es, una marca tenebrosa en todo su esplendor. Habiéndole puesto en evidencia delante de toda la concurrencia, que miraba ora curiosa, ora espantada, nos lo llevamos detenido al cuartelillo utilizando nuestras varitas como elemento persuasivo. No dejó de dar voces durante todo el rato, así que en cuanto entramos en nuestras dependencias le apliqué un silencius... que Kay me obligó a retirar inmediatamente, ya que el elemento en cuestión tenía amistades en las altas esferas y estaba dispuesto a ponerlo todo patas arriba si se sentía ofendido en lo más mínimo durante el interrogatorio.

Por la noche se cumplió mi sueño y el de todo auror que se precie: caza de mortis. El ataque previsto se produjo al mismo tiempo que éramos atacados por un hombre lobo enloquecido -se nos acumulaba el trabajo-. Volaron las Imperdonables y hubo bajas en ambos bandos, pero antes me di el gustazo de berrear ese "¡Alto en nombre de la ley!" que cualquier vigilante de la ley y el orden está deseando exclamar en los momentos de máxima intensidad durante el cumplimiento de su labor. ¡Qué realizada me sentí! xD

Lo peor vino cuando en el fragor de la batalla reconocí unos ropajes que me resultaron familiares: si no recordaba mal, los acababa de ver cubriendo a nuestra joven Cassia Cinnamon. Merlín, no podía ser. Pero era, como descubrimos cuando una de nuestras maldiciones (autorizadas por el Ministerio) la dejó muerta matada en el suelo. Retiramos la máscara y ¡era ella! ¡Nuestra Cassia, una traidora! Entre eso y que nos mataron al becario, Kay se volvió loca y se lió a repartir Crucios y Avadas a diestro y siniestro. Creo recordar que apareció nuestra superior afeándole la conducta, o incluso sancionándola gravemente... pero tengo la impresión de que cargarse a un buen puñado de mortífagos no tiene precio.

Más tarde recogimos algunas opiniones de los asistentes acerca de nuestra labor como aurores -más que nada porque Kay andaba mosqueada, ya que pensaba que estábamos siendo demasiado blandos- y nos dijeron algo como "joder, parecéis las SS, tenéis a todo el mundo acojonado". ¡Qué ilusión! Éramos aurores verídicos y cabronazos, como a mí me gusta ^___^

 

Poderío auror

 

Después de cenar -esta vez a base de abundante y delicioso buffet-, a la piltra. O a intentarlo, porque Nagaira volvió a la carga como la noche anterior. Nuevamente amenacé con el calcetín y con obligarla a hacerme la cama y un masaje a la mañana siguiente, y se hizo la paz. Gracias a mi intervención se logró evitar que este ser alborotador despertara a Danvers a las dos de la mañana para contarle una bobochorrez del tipo "ay, acabo de recordar que he visto un fanart de Draco con un piercing en el pito". Devuelvo la conexión a...

 

 

Dorcas Chambers, que lo cuenta así:

Nos pasamos el día vendiendo pociones. Alguna legal, pero para qué nos vamos a engañar ahora que no nos leen los aurores (¿Verdad Heiko y Kay?), la mayoría de pociones que nos pedían eran ilegales. Los hermanos O’Day, muy Gryffindors ellos, eran reacios a hacer esa clase de negocios. Suerte que yo les influí con mi olfato Slytherin. Lástima que no me hicieran caso cuando firmaron un contrato mágico que casi nos cuesta la vida a los tres. Había por medio un sapo alucinógeno que teníamos que encontrar. El sapo no salió y milagrosamente nos salvamos de un destino peor que la muerte. No es bueno hacer negocios con el ministro rumano y su familia… Pero el tema del sapo es de Lena. Era una de sus tramas y la teníamos durmiendo justo abajo. Irónico, ¿verdad Nagaira?

La noche estuvo animada, con ataque de mortífagos incluido, el de un hombre lobo y el ataque cosquilloso de Nagaira hacia mi persona. Pero eso no lo pienso contar, no señor. Lo que sí voy a contar es cómo Mayo se dejó fotografiar con el elfo doméstico que le hechizó de esa manera con un SUPERCACHONDUS. Sí, hechizo registrado, así que no os pongáis todas a utilizarlo en todos vuestros fics. O sí. XD. El caso es que ese hechizo provocó que Mayo nonconeara a Heiko. Y luego vino un jugador del equipo Transilvano a intentar aprovecharse del estado de Mayo. Solo diré que se llamaba Igor y era calvo y jorobado. Y acabaron en la tienda... Y tengo fotos... Ay* qué dulce es la venganza…

Pero el momento que más disfruté fue cuando el domingo adentré en otra parte de mi trama. El simpático fantasma (tío genial, y de Logroño, aunque llevaba miles de años en la isla, claro…), me ayudó a ponerme en contacto con los integrantes del club de Gobstones. Amigos de mi familia; todos de sangre muy pura, gracias. Contacté con Timmy, que precisamente hacía de gay (aunque en realidad no lo es, como alguien como su novia podría muy bien constatar…). Tenía una calavera muy bonita con una serpiente saliendo por la boca en su brazo. Precioso. Con lacito en la cabeza de la serpiente incluido…

Moló cuando Mayo me siguió a la casa de Gobstones y empezó a soltar que si eso era un nido de mortífagos, que si yo qué hacía ahí… No sirvieron de nada mis excusas, explicándole que era un asunto de familia, lo que en realidad era verdad. Total, que Timmy se cansó y la pilló por banda. Creo que al final conté dos obliviates y cinco confundus. Me parto. Lástima de cámara, porque la cara de Mayo era todo un poema. Pero la mejor cara fue cuando subí la manga de mi capa y le mostré mi marca. Joder, se quedó en plan windows a punto de reiniciarse.

El caso es que sí, yo era una morti. Algo esquizofrénica, por eso parte de la partida la jugué de buena, pero cuando me activé me puse mala, malosa. Es que me quedé algo tocada cuando maté a mis primeras víctimas. Algo muy sórdido con un sótano y ajos de por medio. Suena mejor contado, os lo aseguro.

 

To serve & protect

 

 

Lena con el guardaespaldas de su padre, el primer ministro de Rumanía

 

 

Pues bueno, el resto del Vivo fue el partido, que ganó Nueva Zelanda, el equipo que patrocinaba la tienda de pociones de los hermanos O’Day. Fue un partido sucio y reñido, digno de una buena final. Iban ganando los Transilvanos cuando el buscador de Neozelanda se hizo con la Snitch. Pero lo mejor de la final con diferencia fue la Haka (baile tribal neozelandés que se repitió cuando ganaron, para el deleite de todos), y la anti-Haka o Templo Maldito (donde los Transilvanos nos enseñaron sus posaderas, o sea, unos calvos en todo su esplendor).

 

Mayo, Dorcas y exnovio de Heiko, asistentes al partido

 

 

Equipo de Nueva Zelanda

 

 

Equipo de Transilvania, con Celestina Warbeck

 

 

Anti-Haka. O cómo hacer un calvo a todo el mundo mágico

La Anti-Haka en Youtube

 

La última comida se la hice atragantar a Heiko y a Kay cuando les enseñé la marca de mi brazo. Toda la partida deteniendo gente a diestro y siniestro, y resulta que me tenían al ladito…

 

 

 

Heiko Heronson, vamos a por la refinitiva:

Al día siguiente, partido de Final, que se vivió con toda la emoción que el evento requería. Nos situamos en puntos estratégicos del estadio para que no se nos escapiscara nada. Yo me dediqué, aparte de vigilar, a sacar fotos de Kellener, la estrella de Quidditch-mortífago sexy. Kay estaba loca por detenerle... más tarde me dijo que en el interrogatorio había reconocido ser mortífago, pero al mismo tiempo quería evitar a toda costa que sus amigos se enteraran porque no lo iban a ver con buenos ojos. A Kay -Raven con ascendente Gryffindor- le faltó poco para entrar en combustión espontánea. "¡Será hipócrita!" Le llegó al alma.

Ganó Nueva Zelanda. Lástima, yo supporteaba a los de Transilvania. El partido reñido y muy luchado, adaptado al terreno muggle con un reglamento específico que reunía la esencia del Quidditch en todos sus detalles. Ganadores: Nueva Zelanda.


El público se agolpa a la entrada del estadio

 

No a los experimentos con muggles. Agitadores... tsk.

 

Asistentes

 

Bruja supporteadora de Nueva Zelanda

 

Asistentes

 

Júligan neozelandés

 

La ministra vino a la Final

 

Árbitros

 

Cuadro arbitral

 

La encantadora diseñadora de las camisetas del equipo de Nueva Zelanda

 

"Nada de juego sucio y prohibido pegar al árbitro"

 

 

Al finalizar el partido, la ministra dio la Copa y condecoraciones a los perdedores. Kay cumplió por fin su sueño de detener a Herbie Kellener por el sistema de apostarse en la puerta hasta que saliera: como sólo había una, a la que asomó la gaita, ñaca. Pa la saca.

 

 

Herbie Kellener. Ay omá.

 

 

Herbie Kellener por los suelos. Chico que voy.

 

Oéoéoé...

 

La ministra se dispone a dar copa y medallas

 

 

Repartiendo medallas

 

 

 

Los medios de información más destacados enviaron a sus representantes para cubrir el acontecimiento:

 

Reportero gráfico y enviado de El Profeta -sección Deportes

 

Deportes & Internacional (se llevaban a matar)

 

Prensa rosa

 

Escándalos y cotilleos variados para amenizar a la concurrencia

 

 

Interior de Corazón de Bruja

 

 

Nos llevamos a Kellener al cuartelillo, y ahí acabaron sus días de mortífago y jugador internacional. Aunque me juego mis cómics yaoi a que va a ser el culo más solicitado de Azkaban.

 

Acaba de decirme Lena: "La foto que estás metiendo, ¿a qué es de Herbie Kellener? Es que le he visto de refilón y se me han caído las bragas". Qué 21 añitos, madre.

 

 

 

 

Domingo mediodía, fin de los Mundiales -

A la hora de comer dimos buena cuenta del buffet y procedimos a recoger los trastos, con mucho dolor de corazón, porque para qué nos vamos a engañar, el mundo muggle es un coñazo, y a nadie le hace gracia volver a él.

Pero antes... antes me traje para casa a toda una estrella de la traducción y experta en el fandom inglés: Kay Morgan. Nuestra historia es tan, pero tan bonita que merece la pena hacer un inciso para relatarla.

 

 

Kay Morgan, mi "¡jefa, jefa!" en partida

 

 

La noche del sábado, después del ataque morti nos dirigíamos todos hacia el comedor, situado en la zona baja del pueblo, cuando oí la dulce y melodiosa voz de Kay:

"No me digáis que Lucius no tiene una pinta gay que te mueres en la cuarta, cuando Voldemort le quita la máscara. Anda que esa escena no tiene subtexto ni nada".

¿Qué oyen mis supersentidos?, me pregunté para mis adentros. Rauda y veloz me puse a su altura, para participar en tan interesante debate. Afirmé que si, que por supuesto ahí había subtexto a carretás. Y Kay le puso la puntilla: "No, si van a tener razón las fanfickers...".

Me apresuré a afirmar: "TENEMOS razón".

En ese magno momento nos miramos la una a la otra con cara de pasmo y nos reconocimos por fín como lo que somos: un par de pervertidas adictas al porno.

El resto es historia *_________*

 

 

Foto de familia del cuerpo de aurores destacado en los Mundiales

 

 

¿Lo mejor de todo? No sólo la oportunidad de vivir en el mundo mágico durante varios días, no sólo poder ser quien siempre has querido ser: lo mejor es la gente que conoces y los amigos que te traes para casa. Desde entonces hemos seguido viéndonos en diversas ocasiones, para tomar algo, para cenar, para ir a performances (¡Vamos a perturbar el tiempo! xD)... Y aún seguimos en ello ^_^

(Mensaje en mi móvil: "Fiesta sorpresa para Kellener el miércoles que viene en el Friday´s para celebrar su cumple. Ahí le detenéis seguro, jeje".

Mi respuesta: "¡Allí estaré! ¿Puedo interrogarle? *_*" ).

 

Gracias en nombre de mi equipo a todos los que hicisteis posible que la magia existiera durante aquel fin de semana a finales del mes de mayo. ¡Contad con nosotros para el próximo evento!

 

 

 

 

 

 

 

Créditos

 

Intruders agradece a ReV Hogwarts y su equipo el esfuerzo desplegado para crear este genial evento.

Localizaciones: Pueblo de Liguerre de Cinca, Huesca (España).

Albergue del camping local.

Asistentes Staff Intruders: Danvers (subdirección y traducción), Nagaira (traducción), Lena (beta y traducción), Kay Morgan (traducción y asesora Brit Slash, reclutada sobre la marcha).

Para más información sobre ubicación, personajes, trabajo de masterización y demás, rogamos consulten la página del grupo ReV Hogwarts.

 

Durante la realización de este reportaje no se ha maltratado a ninguna traductora.


DOS PAÍSES ENFRENTADOS PERSIGUIENDO LA GLORIA EN EL ESTADIO DE QUIDDITCH

1979, EL AÑO DEL RESURGIMIENTO MORTÍFAGO

EL MUNDO MÁGICO SE PREPARA PARA VIVIR

Danvers, Nagaira y Heiko te lo cuentan. Intruders agradece a ReV Hogwarts la creación de este increíble Rol en Vivo para los aficionados al potterverso