
¿Inconvenientes? Muchos. Para empezar, que es un tío. Es decir, no. Un tío y otro no pueden… o sea, son incompatibles, ¿no? Vamos, es la mayor desventaja. Y para colmo es ÉL. Podría ser una tía, pero no, es un tío y es ÉL. Sabe todas sus manías, todos sus hábitos. Sabe esa manera de roncar tan peculiarmente suya que tiene. Sabe que sería capaz de inyectarse café en vena. Sabe que le molesta mucho más de lo que aparenta verle intentar ligarse a cualquier chica guapa que se le cruce por delante. Eso lo sabe y es extraño porque le conoce tanto, ¡tanto! Claro, han vivido juntos. Han crecido juntos. Bueno, menos ese tiempo en que el tonto de Sam decidió desaparecer y hacer como si nada. Bah, da igual. Es su hermano y eso es grave. Es grave porque es su hermano y si fuera su hermana a lo mejor… a lo mejor podría entenderlo. Es decir, si fuera su hermana tendría un buen par de peras. Y mataría bichos con minifalda, enseñando las bragas. Pero también está seguro de que si fuera su hermana casi le daría asco verle las bragas. No le da ningún asco ver los gayumbos de Sam asomando por los pantalones. Ni verle rascarse la entrepierna en las mañanas de resaca. Es más, se la rascaría él. Se la comería él. ¡Pero es que es un tío! Los tíos sudan, tienen pelo en el pecho y se les pone dura por las mañanas. Dios, tan dura.
Dean es un puto pervertido.
Pero no es malo, ¿no? Bueno, hay gente que se casa con su prima y cosas así. Pero no, está mal. Está mal porque lo dice… ¿quién? ¿Dios? ¿la sociedad?
- ¿Desde cuándo te ha importado la sociedad?
- No sé, nunca.
- Pues calla y bésame, joder.En fin, sí, dicen que está mal. Pero peor sería no hacer lo que esos ojillos le piden, ¿no? … mejor pensarlo después.
Especial Wincest
por Ami
Inconvenientes