Nacionalidad: Fandomiense. (Y peruana, claro, solo que el Perú lo conformamos como 3500 naciones, y yo no sé bien en cuál encajo. Latinoamericana sí, porque para todos alcanza. Y tercermundista sin vergüenza alguna… pero antes muerta que “en vías de desarrollo”).
Edad: treinta y uno.
Rasgos físicos: A ver... Soy alta, según al lado de quién me pare. Y un poco pálida, según en qué latitud me encuentre. Eso sí, tengo el pelo (liso y negro) hasta por debajo de la cintura en cualquier circunstancia (y de un tiempo a esta parte, me ha dado por las trenzas). Suelo moverme alrededor del mismo peso desde que tenía quince… pero hay épocas en las que me veo gordísima y otras en las que me siento un alambre (cosas del subconsciente). Cuando tenía trece parecía de veinte (y a lo mejor por eso me sigo portando como si tuviera quince… por lo del equilibrio cósmico).
Color: Verde. ¿Por qué? Ni idea. Siempre ha sido y siempre será. (Sin embargo, hay verdes y verdes… me fascina el verde “jardín de la Agraria”, pero detesto el verde “cuartel policial”… no me emociona el verde Slytherin, pero sí los mil verdes Bosque Prohibido… y si debo ser honesta, no sé cómo hay quien confunde el verde ojosdelily con el verde ojosdeharry, que son dos sensaciones totalmente distintas).
Música: La que me conecta con el momento (ya saben, eso que pasa cuando vas oyendo música y todo se siente tres veces más intenso, y la ciudad se desdibuja en una realidad distinta, y es como vivir en una película, solo que mucho mejor). Tengo mis preferencias, pero suele gustarme la música ajena. Se encuentran maravillas. Por regla general, bajo cualquier canción que aparezca en un buen fic, película, serie o nick de msn (¡hey! así descubrí Into the Mystic, One line y a THE CLASH). Y al menos la mitad de mi música está indivisiblemente ligada (we’re talking soul mates here, people) a alguna persona o momento.
Me gusta: Escribir/leer toda la noche. Hablar durante horas sin llegar a ninguna conclusión. Los revolucionarios de casi todas las causas. Que el bus salga tarde para esperar al pasajero que está en camino. Las personas que aman sin esperar nada a cambio. Un poquito de arrogancia en la actitud (pero nunca demasiada). Caminar bajo la lluvia. Fumar mientras camino, sobre todo de noche y acompañada. El olor de la lluvia sobre la tierra. Los cementerios de la sierra peruana (que más que cementerios parecen pueblos). Bailar sola. Ver películas con el pollo (mi hija). El brillo en los ojos de las personas cuando hablan de algo que las emociona. Los besos que te pierden. Las miradas que llevan directo al infierno. Mi familia disfuncional ^^. Los proyectos nuevos. Que las parejas se besen en la calle. Los días perfectos e inesperados que nunca se repiten.
No me gusta: La formalidad. Levantarme temprano. La puntualidad exagerada. Posar para la foto (soy lo menos fotogénico del mundo). Que me corten la discusión porque “no vamos a llegar a ningún lado”. Los sitios que “se reservan el derecho de admisión”. El precio de los libros originales. La hipocresía (que no es lo mismo que la mentira… la mentira puedo manejarla, la hipocresía me enferma). El individualismo extremo (creo en la comunidad). Que ridiculicen mis ideas solo porque no las comparten.
Mis tesoros: Pues los más importantes los llevo dentro (y en la memoria de la compu ^^)… pero también está el anillo de Marauder y Chinese (mis dos mejores amigas del cole), con una luna y una estrella (tan, pero tan perfecto para mí). Y la laptop (nunca olvidemos la laptop, compañera de noches interminables).
Mi sueño posible: Publicar (un libro completo y todo eso).
Autoras favoritas: Irati (espíritu inmortal del fandom), Alastor Black (aquella que hace posibles las parejas imposibles… y el Sirius de mi Remus), Daia Black (aunque hace tanto que la tengo abandonada…) y Targaryen (Bonnie to Irati’s Clyde). Por el lado anglo… KL Morgan (que no escribe slash, pero escribe increíblemente), Shiro Ryuu (que además de escribir slash, escribe el fandom de la ambigüedad por excelencia, Angel Sanctuary) y Snegurochka Lee (que escribe slash para perderse por siempre).
