Breve reseña histórica sobre los embarazos mágicos en parejas del mismo sexo

 


En la actualidad, ni los enlaces matrimoniales ni los embarazos en parejas del mismo sexo son novedosos, pero hasta hace sólo unos años ambas circunstancias eran inhabituales.

Hasta aquel momento, las parejas se limitaban a llegar a un acuerdo con otra pareja del sexo opuesto y mediante el método convencional se procuraban un bebé. No obstante, si bien este método era corriente, resultó no ser el mejor, ya que solía acarrear no pocos inconvenientes y la disolución de unos cuantos enlaces.

En las vacaciones de verano de 1935, Brunilda Grungesöff -quien en ese momento era estudiante de Pociones de la Universidad Mágica de Londres- conoció a Nadine Cox, bruja estadounidense, hija de muggles, quien estudiaba la misma carrera en un intercambio cultural. Se enamoraron y un año más tarde contrajeron nupcias formando un feliz hogar.

Ese mismo año conocieron a William Newborn, quien hacía su especialización en Transformaciones en la misma universidad, y a Jean Paul Peregnant, reciente esposo de William, estudiante de Medimagia. Las dos parejas trabaron una sólida amistad.

Dos años después, Brunilda y Nadine decidieron que era tiempo de agrandar la familia. Lógicamente pensaron en contar con la colaboración de sus amigos William y Jean Paul. Aquellos manifestaron su conformidad y su deseo de tener también un bebé, por lo cual comenzaron a tratar de llegar a un acuerdo para que cada pareja pudiese tener su bebé. El trato nunca llegó a concretarse, creemos que por cierto desacuerdo de celos. Lo cierto es que en medio de la desazón las dos parejas sucumbieron ante la tristeza y algunas bien añejadas botellas de Whisky de Fuego.

Al día siguiente -luego de espantar la formidable resaca que obtuvieron- observaron también que al parecer habían llenado una cantidad no desdeñable de pergaminos con notas. La mayoría de ellas resultó ilegible, como era de esperar al haber sido escritos en medio de una borrachera. Otras contenían ciertas alusiones a animales cornudos, y fueron rápidamente descartadas, pero un par de esos pergaminos contenía los esbozos de lo que, tras veinte años de investigación, se convertiría en el primer conjunto de Pociones y Conjuros para embarazos mágicos.

Aún así deberían pasar otros veinte años para que este proceso no representase un riesgo considerable para los magos que se animaban a intentarlo.

Si bien Nadine Cox también tuvo su bebé, el nombre de Jean Paul Peregnant quedó anotado en los libros de historia y medimagia como el primer mago que gestó y dio a luz un bebé totalmente suyo y de su esposo sin la intervención de terceros.

Del archivo histórico del periódico ‘The Prophet’ se obtuvo un fragmento de la entrevista realizada a estos cuatro precursores. En la actualidad nos permite atisbar lo que pudieron ser sus motivaciones y pensamientos.

 

- ¿No hubiese sido mucho más fácil, ya que es usted especialista en Transformaciones, convertir a su esposo en mujer para tener un bebé?- preguntó el reportero a William Newborn.

- ¿Y por qué diablos haría eso?- intervino Jean Paul, meciendo a su bebé mientras lo alimentaba -. No tengo nada en contra de las mujeres, pero no deseaba ser una para tener un bebé.

- Tampoco yo hubiese querido eso - comentó William -. ¿Para qué existe la magia, entonces?

- Según han comentado los medimagos que lo atendieron, el parto fue complicado. Una vez más, ¿no hubiese sido más fácil y menos arriesgado extraer al bebé con magia, o con una operación de cirugía, al modo muggle?

- Sí, el parto fue muy complicado- explicó William, y extendió su mano para tomar la de su esposo en un gesto cálido -. No hicimos un cálculo muy exacto de la cantidad del extracto que formaba el canal y el conducto se terminó de formar durante el curso del parto, cuando hubiese debido estar listo antes de que comenzaran las contracciones. Es un tema que tenemos que perfeccionar. En cuanto a una operación... Es un asunto muy traumático. No sé si sabe usted que eso implica la lesión de los músculos, la pérdida de sangre... No, no era una opción válida para nosotros.

- ¿Y por qué tenía que ser fácil, de cualquier modo?- preguntó Nadine Cox -. Tener un bebé es un proceso complejo, que tiene más de una etapa. Para nosotros, son tres: concepción, gestación y nacimiento. La idea era respetar el proceso natural completo, y si un hombre desea tener un bebé, es justo que pase por el proceso completo.

- Eso suena casi a revancha femenina- acotó el reportero con algo de disgusto.

- Lo es - contestó la bruja, sin titubeos.

- ¿Y ustedes aceptaron eso? - esta vez la pregunta fue dirigida a Jean Paul y William.

- Claro. Creemos que el momento del nacimiento crea fuertes lazos entre el bebé y el gestante, los mismos lazos que existen entre una mamá y su hijo en un nacimiento corriente. Además, necesitábamos que nuestras amigas continuasen con nosotros en el proyecto.

 

Con el correr del tiempo, los conjuros y pociones han ido perfeccionándose, al punto que en la actualidad un embarazo casi no implica riesgos para un mago; sin embargo, los estudios revelan que no es conveniente intentarlo cuando el mago que aspira a ser el gestante no posee un nivel adecuado de magia.

En 1978, dos magos utilizaron la misma poción, pero reelaboraron los conjuros añadiendo también un hechizo más. Este hechizo se encarga de elegir al mago más apto mágicamente para ser el gestante. Esta nueva opción se conoce como ‘Pregnant Electios’ y sólo es posible aplicarla en las específicas condiciones que establece el mediobstetra de cabecera.


* Obstetricia mágica

* Principios de Física Mágica

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